Cabezo de Cervunal


El Cabezo de Cervunal (no confundir con la Mogota de Cervunal, también llamada Cabezo Nevado) se encuentra casi encima de la plataforma de La Cabra, el normal acceso a los Galayos. Es un monte redondeado que prolonga su cordal hasta La Mira (o al revés...), formando la Cuerda de los Amealitos.

Como una vez bajamos por ese cordal con la intención de haber hecho esta cumbre, pero no pudimos por habersenos hecho de noche en el collado anterior, pues decidimos subir un día a este monte solo. Es una ascensión hecha más que nada por curiosidad y por dejar "terminado" el itinerario que un día no pudimos completar.

Saliendo del aparcamiento de La Cabra, empezamos a andar por el camino que sube a los Galayos. Al poco tiempo veremos una garganta que sale a la izquierda y bordea el Cabezo de Cervunal por su base, bajo la parte más escarpada del monte, y sube hacia un collado situado a la derecha de la cumbre según la miramos. Habrá que ir atento, porque este trozo de camino va entre pinos y el sendero que sale hacia la garganta no es fácil de encontrar.

Para evitar complicaciones, desde el kiosko que hay un poco más arriba de la plataforma, podemos acceder a la garganta del rio Pelayo, que es la que baja de Galayos y a la que va a parar la que debemos ascender. Entre cantos rodados de gran tamaño podemos ir subiendo la garganta hasta llegar a un único nogal, fijo que centenario. El Nogal del Barranco.

De aquí arranca la garganta que nos llevará hasta el collado. El camino sigue la tónica de lo llevado hasta ahora si hemos subido por la garganta. No hay un camino claro y marcado. A veces hay algún hito o encontramos una traza de camino entre pinos, pero lo normal es que vayamos de piedra en piedra, pasando de un canto rodado a otro.

Vamos dejando los pinos atrás y la garganta se va cerrando. Encontraremos alguna charca por el camino si no ha sido un año muy seco (suponiendo que vamos en verano, claro). Llega un momento en que hay un escalón rocoso que es difícil superar. Antes de llegar a este punto, deberemos ascender un poco por la ladera izquierda (según subimos por la garganta) en busca de un paso que nos deje encima del escalón que nos cerraba el paso. Es posible que halla algún hito, pero no es muy seguro.

Seguimos remontando la garganta, siguiendo por las piedras, todavía un rato. Cuando veamos la posibilidad de pasar sin complicaciones a la ladera de la derecha, según subimos, lo haremos y empezaremos a remontar a media ladera hacia el collado. Ahora el terreno es bastante pendiente y vamos entre maleza y piornales. Seguimos trazas de sendero que aparecen de vez en cuando y algún hito que nos recuerda que no vamos perdidos del todo. El último tramo se hace más empinado y los piornos parecen haber crecido. Afortunadamente la senda está algo mejor marcada.

Una vez en el collado, remontamos la ladera de nuestra izquierda por un sendero bastante marcado entre bloques. Más arriba la pendiente se suaviza hasta que llegamos a la cima.Unas vistas bastante particulares de los Galayos y el pueblo de Arenas de San Pedro. También se divisa a lo lejos el Circo de Gredos con el Almanzor asomando.

El descenso lo hicimos por el lado contrario al de la ascensión. Visto de repente, es una ladera que parece un mar de piornos infranqueable. Y de hecho, si intentamos bajar directos, lo mismo no salimos de ahí en unos cuantos años. Lo mejor es descender muy echados a nuestra izquierda, bordeando algunos bloques y canchales de difícil paso. Vamos evitando en todo momento adentrarnos en los piornales. Algún tramo quizá tengamos que atravesar alguno, pero nada serio.

Vamos buscando unas praderas bastante grandes desde las que arranca un vallecillo que un poco más abajo parece encajonarse. Pasadas las praderas descenderemos por la ladera derecha, según bajamos, del vallecillo. Al rato llegamos a un collado, collado Arbillas, desde el que empezaremos a bajar hacia la Plataforma de la Cabra. Al principio por trazas de senda hasta llegar a una pista forestal. La seguiremos a la izquierda y nos dejará en la inmediaciones de La Cabra.

Una excursión curiosa, aunque no es una cima "renombrada", con más trabajo del que aparentemente tenía. Al igual que la Cuerda de los Amealitos, quizá solo sea recomendable para coleccionistas.

Ruta por cortesía de Llargu.
erda.neozero.net

Ultima actualización 20-02-2004





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