La Virgen de Chilla es la única persona en la que coinciden los
corazones de todos los candeledanos. Fray Bernardo de Candeleda es la
única persona que tiene relación íntima y presencia notable
en los lugares-santuarios más antiguos de nuestra Villa: El Convento
del Rosarito, en los montes del Rosario, San Bernardo en los bajos
de postoloboso, San Blás en la ermita de la Cañada
y en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.
No nos asustemos de decir "San" Bernardo de Candeleda en veaz de
llamarlo Fray Bernardo de Candeleda. Aunque oficialmente no esté canonizado
por la Iglesia, sí lo ha estado durante mucho tiempo por el pueblo y
por la historia de Candeleda. Su existencia nadie la niega. Durante muchos siglos
así ha sido considerado y venerado por todos los candeledanos. Por ello
sus restos mortales se conservan y se veneran en la Ermita de San Blás,
en la Cañada, bajo una inscripción de cerámica que reza
así: "Aqui están los huesos del bienaventurado San
Bernardo". Hoy en día casi nadie lo sabe y pasa inadvertida
una pequeña cajita de madera dorada que está tras las rejas antiguas
de la Ermita.
En el año 1881, siendo párroco de Candeleda, Don Julián
Muñoz de Jara, se arruinó la ermita de postoloboso, quedando
sólo en pie una hermosa bóveda de piedra de principios del siglo
XVI. Entonces se trajeron a la parroquia de Candeleda los restos del Santo,
su imagen tallada en madera dorada y otros objetos hasta que la ermita fuera
reconstruida. La ermita de San Blás quedo edificada en 1887, una fecha
en la que se hizo una gran fiesta con el acompañamiento y música
de la Banda Municipal y en la cual el párroco de Madrigal de la Vera,
Don Francisco Ríos hizo de director de la ceremonia de inauguración.
Durante esta ceremonia se extendió un perceptible olor muy exquisito,
que impresionó a todos los asistentes, conviniendo en que procedían
de los trasladados restos del venerable Fray Bernardo.
Los restos de Fray Bernardo se encontraban en la Ermita de Postoloboso.
En el Altar Mayor, bajo esa maravillosa bóveda de crucería, en
el año 1700 se construyó el altar de San Bernardo que costó
800 reales, más otros 1.100 reales que costó dorar dicho altar.
Encima del altar se colocaría la imagen tallada en madera dorada del
Santo, después traida a la Ermita de San Blas y hace poco tiempo desaparecida.
El nombre originario de la Ermita de Postoloboso era el de "San
Juan ante Portam Latinam" (cerca existe un monte que se llama monte
de San Juan y que tiene 402 metros de altura), aunque el nombre popular es el
de San Bernardo.
En el archivo parroquial de Candeleda había un expediente de 185 casos
que parecían milagrosos y que fueron atribuidos a San Bernardo (siglo
XV). En el siglo XVII, Fernando Valencia cita en un libro, las reliquias
y cuerpos de santos de la Diócesis de Avila diciendo "...en Arenas,
San Pedro de Alcántara... en Candeleda, San Bernardo..." y cuenta
como lo quería y veneraba la gente sobre todo "... cuando se sentáin
quebrados y con el mal de rabia ...". En la parroquia de Candeleda también
se conserva su recuerdo en una hermosa tabla pintada. Data de 1578 y se encuentra
en la sacristía de la Iglesia.
¿Y porqué tenía ermita en Postoloboso si no era de allí?.
Lo más seguro es que Fray Bernardo fuera monje de un convento
cercano, situado unos metros más arriba, al otro lado del Rio Tiétar,
el Convento del Rosarito, que da nombre al Pantano y a la finca de Rosarito.
¿No has tenido la suerte de visitar ese sitio?. No me extraña,
aparte de que hoy en día están restringidas las visitas. Su ubicación
es maravillosa con una vistas panorámicas muy buenas. Hasta hace poco
sólo había unas ruinas (en un estado bastante bueno) de una hermosa
iglesia, y un amplio y esbelto camarín de la Virgen del Rosario, un convento
con un claustro y sus dependencias entre las que se pueden apreciar la cocina,
el horno y una especie de túneles que servían de bodegas.
La obra del convento la realizó un obispo franciscano llamado Fray
Julián de Gascueña en 1971, debido a que la anterior estaba
en muy malas condiciones y este era un lugar muy importante de peregrinación
para los pueblos de alrededor. En aquel tiempo la obra costó 100.000
reales de vellón. Pero en la desamortización de Mendizabal,
pocos años después, en 1836, fué vendido al mejor postor
y ha ido pasando de mano en mano cayéndose poco a poco. Aqui fué
fundado por San Pedro de Alcántara, en 1557 un convento de Descalzos
y que vivió aqui algún tiempo.
Antes de que San Pedro de Alcántara fundara aqui su convento, ya había
sido convento desde que se acabó la reconquista, siendo primero de la
Orden de los Templarios y Servitas, después Benedictinos
y Bernardos. De estos últimos se conserva la memoria de Fray
Bernardo de Candeleda. Dada la cercanía de la Ermita de Postoloboso
y el convento de Rosarito y probablemente por pertenecer ambos a la órden
de los Bernardos, acudía San Bernardo a la Ermita de por entonces San
Juan (Ermita de Postoloboso) a ejercer su caridad. Alli parece que la gente
observó hechos prodigiosos en la vida de San Bernardo, tomándole
como Santo y haciendo que a su muerte fuera alli enterrado y se venerase y organizase
todos los años una romería y fiesta en dicho lugar, romería
que hasta no hace muchos años se seguía desarrollando, pero que
ya ha desaparecido.
En resúmen hay que decir que este lugar de Postoloboso es el
santuario más antiguo de Candeleda. Es el lugar que desde la antigüedad
tiene más tradición de ser un lugar santo, según demuestran
las excavaciones realizadas por Fernando Fernández en las que
se han descubierto elementos celtas, romanos, visigodos, medievales y modernos,
como pueden ser las aras, las cerámicas, sarcófagos, monedas y
azulejos encontrados.
Por más gestiones que se hicieron para reconstruir la Ermita de Postoloboso
en aquellos años de 1881, no se pudo lograr reunir el dinero necesario
por la pobreza de aquellos tiempos del Concejo y de la Parroquia.
El entonces Obispo de Avila, Don Pla y Deniel, dió varios avisos
en 1922 y en 1927 para conservar la propiedad de las ruinas de la Ermita. Al
ser vendida la finca de Alardos por el Ayuntamiento de Candeleda, se
pensó que incluía las ruinas y espacio dedicado al Santuario de
Postoloboso.
El actual propietario, Don Antonio Torroba terminó de reconstruir
dicha Ermita hace pocos años, haciéndola útil para su uso.
Parece que ha sido más fácil la reconstrucción material
de la Ermita de San Bernardo que la renovación de su memoria y su veneración,
la celebración de la romería y su festividad. Aunque oficialmente
no se le puede dar culto a nuestro San Bernardo, si podemos hacerle un hueco
en nuestro corazón y así mismo seguir percibiendo el olor exquisito
de su bendición.
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Ultima Actualización 21-05-2003
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