La Ermita o Santuario de la Virgen de Chilla está dedicado a
la adoración de la Virgen de Chilla, patrona de Candeleda,
y está situado a siete kilómetros de Candeleda, dentro del Parque
Regional de la Sierra de Gredos, en un entorno de inigualable belleza.
La existencia de este Santuario tiene su origen en el siglo VII. La
veneración y festividades actuales datan del siglo XII, cuando según
la tradición, se le apareció la Virgen de Chilla a un pastor
llamado Finardo, en las ruinas de un anterior templo Mariano. El pastor
Finardo, natural de un pueblo de Toledo llamado Calera, pastaba
con sus cabras en los pastizales del término de Candeleda, en
los años siguientes a la reconquista del valle del Tajo.
El templo actual consta de una bóveda de medio cañón,
con arcos cinchos y lunetos, planta de cruz latina, pequeños contrafuertes
exteriores y un pequeño porche. La capilla actual está edificada
sobre una antigua capilla de estilo románico con influencias herrerianas.
Al final del siglo XVII el ábside se convierte en un camarín
con dos claros objetivos. El primer objetivo de dicho camarín es el de
favorecer de forma más directa la adoración de la Virgen por los
devotos. El segundo objetivo que cumple el camarín es el de embellecer
el Santuario con un retablo más digno y un camarín, como los que
ya existían en los grandes Santuarios Marianos. El camarín
es obra del maestro Antonio Díaz, maestro de Talavera de la Reina
y del pintor Soria. Data del siglo XVIII.
El retablo actual es de finales del siglo XIX, y ha sustituido a los dos anteriores.
Es obra del maestro toledano Angel Ludeña.
En la actualidad, se ha reconstruido el porche exterior, respetando el estilo
del porche antiguo, aunque tanto las columnas como la madera empleada para el
techo del mismo son materiales nuevos. Además, se ha dotado al templo
de un sistema de iluminación artificial que puede ser encendido por los
visitantes mediante la inserción de monedas en un cajetín. Periódicamente
se realizan obras de restauración y conservación del Santuario
y de sus alrededores, creando aparcamientos para vehículos y mejorando
los accesos a la Ermita.