Podemos iniciar la ruta de dos formas diferentes. En la primera modalidad,
podemos salir de Candeleda y tomar el Camino del Puerto
(véase ruta "Ascensión al Puerto de Candeleda por la Trocha Real")
hasta llegar al Puerto de Candeleda. En verdad es la ruta más bonita,
si bien es la más dura.
Por otra parte, lo mejor es hacer lo siguiente. Podemos iniciar la ruta
un viernes por la tarde, saliendo de Candeleda (1) en coche y tomando
el Camino de Navalpilón (2), que es una pista forestal que nos
va a llevar hasta el refugio de La Albarea (3) (930 metros). Justo
después de la gasolinera de Candeleda, y trás cruzar la Garganta
de Santa María, sale el camino que lleva a la pista forestal. Son
12 kilómetros de un camino de tierra prensada y que suele estar muy bien
cuidado, por lo que yendo despacio se puede realizar con casi cualquier
coche. También podemos aprovechar la tarde del viernes para llegar hasta
el refugio de La Albarea a pie, siguiendo el Camino del Puerto.
En coche podemos tardar una hora, mientras que a pie, el paseo se puede
alargar hasta 3 horas.
El principal problema de acceder al refugio con el coche, es que la vuelta
la vamos a hacer por otro sitio, por lo que el domingo habría que subir
a por el coche. Lo recomendable es tener a alguien que nos acerque al
refugio de La Albarea y que el domingo nos vaya a recoger al Santuario
de Nuestra Señora de Chilla, como comentaremos a lo largo de este
artículo.
Lo que vamos a hacer es pasar la noche del viernes en el refugio de La
Albarea, que aunque no está muy bien cuidado, sirve muy bien de refugio
para reponer las fuerzas. Al día siguiente, sábado, y madrugando un poco
para aprovechar el día, continuamos por el camino (tramo cerrado a los
coches) hasta toparnos con la Trocha Real (4), que sube hasta el
Puerto de Candeleda (5) (véase ruta "Ascensión al Puerto
de Candeleda por la Trocha Real").
Una vez que llegamos al Puerto de Candeleda (2.017 metros), nos
dirigiremos hacia el Refugio de El Rey (6) (2.250 metros),
bordeando el valle de los Regajos Llanos, y siempre sin perder
altura en ningún momento. Podemos aprovechar para reponer fuerzas en la
fuente que hay en el Refugio de El Rey. Este refugio se llama así
debido a que era el sitio que utilizaba el Rey Alfonso XIII cuando
venía a cazar a la Sierra de Gredos.
Desde el Refugio de El Rey emprendemos el camino hacia la Laguna
Grande de Gredos. para ello, cogemos la senda muy bien marcada, que
sin perder altura, pasa por Navasomera, y que nos va a llevar por
encima (7) de el Prao de las Pozas y por encima de la cuesta
de Los Barrerones hasta el camino que comunica la Plataforma
de Gredos con la Laguna Grande de Gredos.
Desde el refugio de El Rey y hasta la Laguna Grande, sólo
hay que tener cuidado en la bajada hacia el camino de la Laguna,
ya que es bastante empinado, aunque está muy bien señalado. Una vez lleguemos
a los Altos del Morezón (2.300 metros), podemos asomarnos a ver
desde arriba la Laguna Grande, pero no podremos bajar directamente.
Por ello, hay que seguir hasta el Campamento Amezúa, desde donde
baja un torrente con una senda que baja hasta la Majada de Adrián.
Desde la cima del torrente podemos ver a nuestra derecha el Prao de
las Pozas, con la cuesta de los Barrerones (estamos encima
del nacimiento del Rio Pozas) y a la izquierda el camino que lleva
hasta la Laguna, que es a donde tenemos que llegar.
Una vez hayamos descendido por este torrente hasta el camino que comunica
la Plataforma con la Laguna, seguimos este camino (8) hacia
la izquierda hasta llegar a la Laguna Grande de Gredos (9). Podemos
reponer fuerzas en el refugio existente en la Laguna y que se llama
Refugio Elola (10) (1.945 metros).
El siguiente día, el domingo podremos emprender el camino de vuelta a
Candeleda, bien por donde hemos venido o bien podemos volver por
el Santuario de Nuestra Señora de Chilla. Para ello, habremos de
subir hasta la Portilla Bermeja (11) (2.418 metros). La
subida desde el refugio de la Laguna es dura, pero es muy rápida
por lo que antes de que nos demos cuenta estaremos en la Portilla Bermeja.
Podemos aprovechar la cercanía al Almanzor para acercarnos al
Pico, lo cual no nos debe llevar más de una hora. Justo antes de
llegar a la Portilla Bermeja podemos subir hasta la Portilla
del Camprón, que sale a medio camino del canchal. Esta subida hacia
el Almanzor es más dura pero mucho más rápida. Si hemos llegado
a la Portilla Bermeja, podemos llegar hasta el Almanzor
por la vertiente sur de la ladera.
Desde la Portilla Bermeja y hasta llegar al Santuario de Nuestra
Señora de Chilla todo es cuesta abajo, pero hay que tener mucho cuidado
por que habrá que atravesar algún que otro paso malo. Para iniciar el
descenso, cogemos el camino desde el que nunca se pierde de vista la Garganta
Chilla que es donde tenemos que llegar. No cojamos el camino que baja
hasta la Garganta Tejea, ya que es mucho más empinado y peligroso.
Cogemos el camino bueno, que se llama Camino del Tio Domingo y
que pasando por (12) debajo del Risco de Los Cachorrros
(2.195 metros), pasa por debajo del Risco Redondo (1.995 metros)
y pasa por debajo de la Peña de Chilla (2.000 metros) hasta llegar
a un falso llano, descubierto de vegetación y que nos va a llevar hasta
el Collado de Majalvenero (13), pasando por Collado de Hinojoso
y la Mogorra del Helechal. Este camino no está muy bien marcado
por lo que lo perderemos y lo volveremos a encontrar en múltiples ocasiones,
pero siempre tenemos que tener a la vista la Garganta de Chilla,
y más en concreto la Vega de La Zarza que es donde llegaremos.
Desde aqui debemos coger alguna de las sendas que bajan hasta la garganta
donde llegaremos a las piscinas naturales que reciben el nombre de los
Charcos de la Vega de la Zarza (14). Hay que tener cuidado
con la bajada, ya que los caminos no están muy marcados y es muy fácil
perderlos, por lo que podríamos sufrir alguna caída.
Una vez que lleguemos a la Garganta de Chilla, debemos coger una
senda que parte de uno de los charcos y que yendo por la izquierda de
la garganta, siempre sin perder altura, nos van a llevar hasta el Santuario
de Nuestra Señora de Chilla (15). Este camino parte del borde mismo
de la garganta y mientras que la garganta baja, el camino es un llano,
por lo que no perdemos altura. Vamos a ir perdiendo de vista la garganta
hasta llegar a un alto en el que existe un abrevadero para el ganado.
De este abrevadero parte un camino mucho más ancho que es el que nos
va a llevar hasta el Santuario, que desde aqui no está a más de
media hora. Es recomendable que nos esté esperando alguien con el coche
para bajarnos a Candeleda (16), ya que desde el Santuario
hasta Candeleda hay otros 7 kilómetros de carretera y llegaremos
lo bastante cansados.
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