Clima.
El clima es un factor decisivo que va a condicionar las explotaciones agrarias
y ganaderas de la comarca.
Los rasgos fundamentales se corresponden con los de la submeseta sur. Sin
embargo, la situación (se encuentra en la vertiente meridional de la Sierra
de Gredos, que actúa como pantalla), la orientación noreste-suroeste del macizo,
la disposición perpendicular a la sierra del valle del Tietar, el dominio
de los vientos del oeste y del suroeste (que suavizan las temperaturas), y
el escalonamiento altitudinal (al aumentar la altura disminuyen las temperaturas
y aumentan las precipitaciones y se distribuyen más regularmente), introducen
modificaciones que influyen positivamente en el aprovechamiento agrícola y
ganadero de la zona.
El régimen pluviométrico se define como húmedo-templado en
función del volumen total anual de lluvias (superior a los 900 m.m., semejante
a un clima atlántico) y su distribución, que se refleja según un patrón típico
de un clima mediterráneo (en invierno se registra el máximo pluviométrico,
mientras que en verano aparece una sequía acusada, con la existencia de esporádicas
tormentas).
El régimen térmico es típicamente mediterráneo, sólo alterado
por la posición interior del valle del Tietar, que le confiere un cierto
carácter continental (amplitudes térmicas anuales y diurnas), por la altitud
y por la topografía local, que imprimen rasgos diferenciados a este espacio
geográfico.
La temperatura media anual es de 16ºC, siendo la altitud un factor
que justifica este valor. Los inviernos son suaves y de corta duración. En
las zonas superiores a los 500 metros sólo se registran temperaturas inferiores
a los 6ºC durante tres meses, mientras que en las zonas inferiores a esta
altitud no aparece ninguno. Podríamos hablar de la inexistencia de una estación
fría.
Sin embargo, los fríos del invierno pueden adentrarse hasta finales del mes
de Abril, principios del mes de Mayo, ocasionando heladas tardías que provocan
cuantiosas pérdidas en la agricultura.
El verano es cálido con temperaturas medias cercanas a los 26ºC y aún mayores
en las zonas meridionales bajas, alejadas de las brisas frescas de la sierra.
La estación cálida suele prolongarse hasta bien entrado el mes de Octubre
(veranillo de San Miguel).
En las estaciones intermedias, las temperaturas registra una graduación progresiva
y se puede disfrutar del mejor tiempo del año frente a los contrastes de las
otras dos estaciones. Algunos autores hablan de un clima de tipo mediterraneo
subtropical.
En consecuencia los condicionamientos del clima son fuertes. El periodo de
déficit hídrico coincide con los meses de máxima utilización del suelo agrícola.
En el estío se limitan las áreas de pastoreo por el angostamiento de las dehesas,
desarrollándose los tradicionales mecanismos de la ganadería trashumante en
busca de los altos pastos de montaña.
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Ultima Actualización 07-01-2003
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