Ha llegado el momento de diseñar la Candeleda del futuro, de colocar cada recurso en su sitio, de articularlos territorialmente y de promover la interacción de unos con otros
En una época en la que el concepto de "diseño", está presente en todos los
ámbitos de la vida, y en la que la calidad y el poder de atracción del mismo
son vitales para la comercialización exitosa de los distintos artículos y servicios
que se ponen a disposición de los consumidores, Candeleda ha optado por salir
de la ancestral atonía en que desde hace mucho tiempo se encontraba y empezar
a poner en forma su estructura, utilizando para ello los recursos de que dispone,
sus capacidades patrimoniales, las actuales y las de nueva creación.
Candeleda debe basar su desarrollo en sus propias potencialidades, idóneas
para la puesta en marcha de proyectos dirigidos a demandantes de nuevos servicios
y de nuevos productos turísticos, basados no solo en lo que hasta ahora podíamos
considerar como oferta estandarizada - el alojamiento, la manutención, etc.
-, sino de proyectos cuyo principal atractivo sea la innovación y la interacción
de todos los recursos patrimoniales disponibles, tanto públicos como privados.
Ha llegado por tanto el momento de diseñar la Candeleda del futuro, de colocar
cada recurso en su sitio, de articularlos territorialmente y de promover la
interacción de unos con otros; de los recursos naturales con los arquitectónicos,
de los culturales con los agrícolas y ganaderos, etc., creando una red en la
que cada uno potencie las capacidades de los demás.
A la belleza y al encanto del paisaje candeledano, fruto en gran parte de la
excelente y respetuosa labor para con el medioambiente, desarrollada por generaciones
y generaciones de candeledanos y candeledanos que trabajaron el campo e hicieron
de la agricultura y de la ganadería su medio de vida, y a los recursos patrimoniales
tradicionales de todo tipo de que se dispone - culturales, etnológicos, arquitectónicos,
etc, se van a sumar tres nuevos recursos: un Centro de Recepción de Visitantes,
un Museo Etnográfico y un Centro de Interpretación del Castro Celta.

Sequero que albergará el futuro Centro de Recepción de Visitantes,
primer punto de contacto de los mismos con el Territorio
El disponer de estos nuevos recursos, va a permitir "rediseñar" el Territorio
con un nuevo concepto más acorde con los tiempos actuales y crear nuevos productos
turísticos con los que atraer más visitantes y lo que es más importante, paliar
la alta estacionalidad del turismo candeledano, fidelizando y atrayendo a los
visitantes hacia nuevas formas de entender el turismo rural, basadas en la participación
activa y en el "agroturismo", propiciando al mismo tiempo que se pongan en valor
recursos ahora en desuso, como los terrenos rústicos antes dedicados a la agricultura,
los edificios agrícolas y ganaderos, las culturas de trabajo, etc (para mayor
información consultar el documento Candeleda el Reino del Sequero, publicado en esta
misma Web).

Antiguo edificio de Telefónica que albergará el Museo Etnográfico
El diseño actualizado del Territorio y de los recursos generadores de riqueza
va a contribuir también a garantizar la cohesión territorial, haciendo que El
Raso tenga un mayor peso especifico dentro del mismo, y la cohesión social,
como resultado del aumento del número de puestos de trabajo y de la creación
de nuevos servicios y productos turísticos generadores de nuevas fuentes de
ingresos económicos para el conjunto del Territorio.