LA NECESIDAD DE UNA FORMACION CONSECUENTE CON LA REALIDAD ACTUAL DEL MEDIO RURAL CANDELEDANO
Creo que todos estaremos de acuerdo en que la formación a impartir en Candeleda en el momento actual, debe contemplarse como parte de una estrategia cuyo objetivo es alcanzar unos niveles de desarrollo acordes con la necesidad de generar la riqueza necesaria para garantizar el futuro de los candeledanos y candeledanas actuales y de las futuras generaciones a partir de los recursos endógenos del Territorio.
La mayor parte de las sociedades y culturas occidentales contemporáneas se caracterizan por estar sometidas a un proceso de cambio continuo. El medio rural en general, y el candeledano en particular, no escapa en modo alguno a este proceso. En este medio tan cambiante, la mayor parte de las sociedades rurales atraviesan una profunda crisis.
Si tradicionalmente el medio rural se mantuvo como abastecedor de las sociedades urbanas circundantes y proveedor de mano de obra para la industrialización, en la actualidad atraviesa una fase de redefinición de su papel.
Carmen Lorès Domingo, Profesora Tutora de la UNED, pone de manifiesto en su trabajo “Las necesidades de Formación en el Medio Rural”, algo que en Candeleda conocemos muy bien, que en los últimos años las zonas rurales europeas, están viendo como su economía se orienta hacia la terciarización. Los espacios rurales tienen cada vez más un uso turístico o medioambiental muy ligado a la industria del ocio y a las producciones que allí se generan.
Este proceso de adaptación que necesitan llevar a cabo los habitantes de las zonas rurales para cambiar su actividad, como es el caso de Candeleda, es necesario que sea complementado con estrategias de formación adecuadas. En la actualidad, es imposible disociar el desarrollo de la formación. El medio rural necesita crearse nuevos modelos de desarrollo acordes con su propia naturaleza, y enmarcados por criterios amplios de sostenibilidad.
Llegados a este punto, cabe preguntarnos: “Por qué”, “para qué”, “para quién”, la formación en el medio rural y sobre el medio rural. El “por qué” ya ha sido explicado anteriormente, no es posible disociar el desarrollo de la formación, cualquier estrategia de desarrollo que no se base en la formación de la población esta irremediablemente condenada al fracaso.
“Para qué” la formación. La orientación de la economía rural se orienta como ya hemos visto hacia la terciarización, con lo cual se hace inevitable una puesta al día de los conocimientos necesarios para encarar el nuevo rumbo que el desarrollo de las zonas rurales está tomando. El conocimiento del medio natural, de las culturas de trabajo, de las tradiciones……, supone un activo muy importante para los habitantes de las zonas rurales, en nuestro caso, para los candeledanos y candeledanas, pero todos estos conocimientos necesitan ser complementados con una formación especifica sobre las nuevas actividades a desarrollar en el Territorio y relacionadas en la mayoría de los casos con el uso turístico de los recursos patrimoniales del mismo. Nuevas actividades demandan nuevos conocimientos y nuevas técnicas.
Y por último, “para quién” la formación. Cualquier proceso de desarrollo rural va encaminado a la generación de riqueza en el propio territorio con el fin de evitar el abandono de los habitantes del mismo y evitar así la pérdida de población, sobre todo de los jóvenes que buscan su primer trabajo. Parece lógico, por lo tanto, que aquellos que deberían recibir la formación necesaria para poder acometer nuevas actividades de desarrollo en el medio rural fueran los habitantes del mismo en general, y los más jóvenes en particular, al constituir estos el recambio generacional productivo del territorio.
Al hilo de lo expuesto y para finalizar, poner de manifiesto lo pertinente de la solicitud hecha por el IES Candavera del ciclo formativo “Conducción de Actividades Deportivas en el Medio Natural”, con el objetivo de que en el participen los jóvenes que cursan sus estudios en dicho centro, así como lo acertado del apoyo de la AMPA del mismo a dicha propuesta, ya que de la impartición o no de dicha formación, y de otras similares, puede depender el futuro de muchos de los jóvenes del Territorio, al ser necesarias las mismas para acometer la puesta en marcha de nuevas actividades relacionadas con los recursos endógenos de Candeleda y su utilización como herramientas turísticas.
La adecuación de los recursos formativos a las necesidades reales del mundo rural debe constituir una prioridad de las administraciones educativas, ya que independientemente de la “necesidad” de cubrir unos objetivos cuantitativos en lo que se refiere al número de participantes en los distintos cursos o ciclos, se debe tener en cuenta sobre todo los resultados cualitativos basados en la inserción real de los jóvenes del medio rural en base a la formación recibida, algo que solamente puede ser medido en función de los jóvenes que después de recibir la formación adecuada, en este caso las actividades deportivas en el medio natural, queden fijados al Territorio, por lo que es más que evidente que la formación relacionada con todo aquello que tenga al medio natural como base de un proyecto educativo-formativo, debería ser impartida en el propio medio rural, ya que difícilmente los participantes en ciclos iguales impartidos en el medio urbano van a cubrir la necesidad de trabajadores formados en especialidades necesarias para el desarrollo del medio rural como la que aquí se ha expuesto.
Mi felicitación a los solicitantes de dicha actividad formativa y a los que apoyan la misma, entre los que me encuentro.
Desde esta página nos queremos sumar a esta reivindicación ya que estamos totalmente de acuerdo con lo expresado en el artículo y creemos que sería bueno para la formación de nuestros jóvenes.