Si es verdad que en la lotería de Navidad hay un solo premio Gordo, a Candeleda después de Navidad le han tocado dos. La confirmación de la definitiva construcción de la C-501, después de tantos años esperando que de una vez se desbloqueara el tema y las obras de la carretera comenzasen, viene a poner fin a una situación que en cierta forma ha venido privando durante todo este tiempo a los candeledanos/as de una vía de comunicación con Madrid complementaria de la Autovía de Extremadura y sobre todo de la posibilidad de enlazar con la carretera de Avila sin tener que utilizar la actual carretera de Arenas de San Pedro, he aquí el primer premio Gordo. A partir de la entrada en funcionamiento de la nueva carretera se acortará el tiempo empleado para subir a Avila, algo que beneficiará a todos aquellos que por motivos de salud o administrativos no tienen más remedio que hacerlo, aumentando al mismo tiempo la seguridad en el desplazamiento y disminuyendo el coste económico que también es importante.
El segundo premio Gordo, viene dado por la noticia que desde la Consejería de Obras Publicas de Castilla-La Mancha se ha hecho publica en el sentido de que para el próximo año 2005 están previstas las obras de remodelación de la carretera de Oropesa, con la modificación del trazado, la eliminación de curvas, el ensanchamiento y mejora del firme, etc. La posibilidad de poder acceder con las condiciones de seguridad que una carretera prácticamente nueva supone, a una vía rápida como la autovía de Extremadura supone acortar el tiempo a emplear para desplazarse a Talavera de la Reina, centro neuralgico-economico de la zona, y a Madrid, algo que incidirá muy positivamente en el incremento del número de visitantes y por tanto en un incremento de los ingresos económicos y de los intercambios comerciales para todos los empresarios de Candeleda, pero sobre todo para los vinculados al sector turístico.
Pero ambas vías de comunicación son algo más que lo anteriormente expuesto, son verdaderos insumos, es decir, medios necesarios para producir otros medios. En este sentido las nuevas carreteras supondrán un impulso añadido para la necesaria construcción de un Polígono Industrial, que debería ponerse en funcionamiento lo antes posible y estar colocado lo más próximo posible a ambas carreteras con el fin de facilitar la entrada y salida de mercancías sin que ello supusiera molestias o inconvenientes para la población, sobre todo en lo que se refiere al traslado de materias peligrosas o nocivas.
La construcción de un recurso como el Polígono Industrial supondría, por una parte, potenciar la actividad económica y la aparición de nuevos empresarios que actualmente ven coartada su capacidad emprendedora debido a las dificultades generadas por la falta de suelo industrial debidamente equipado y a un precio asumible financieramente, y por otra parte, la construcción del Polígono Industrial vendría a poner fin al lamentable impacto paisajístico y medioambiental producido por la proliferación indiscriminada y sin ningún orden de naves industriales en el medio rústico del Territorio, facilitando así un poco más la puesta en marcha de un verdadero proceso de Desarrollo Sostenible de Candeleda que haga posible la mejora de la calidad de vida de sus habitantes y la conservación de su Patrimonio Natural y Cultural.
Mi enhorabuena a todos los candeledanos y candeledanas, entre los que me incluyo, pero sobre todo a los que de alguna manera han trabajado directamente para que ambas carreteras puedan ser realidad en poco tiempo.