Hito, según la RAE: “Persona o hecho clave y fundamental dentro de un ámbito o contexto”. Quien otorga esta categoría es el público soberano, y así ha sido en estos recuerdos que te traigo. No tienen por qué coincidir con los tuyos, aunque preferiría que así fuera. Son momentos fundamentales que han marcado la temporada, mi temporada:
Matías Tejela y la profundidad de su mano izquierda en Castellón. Su hondura apenas tuvo eco entre la prensa “orejera”. Miguel Angel Perera indultó un Fuente Ymbro en Fallas y un Valdefresno en Palencia. Ha terminado bien una temporada desigual, pero con “Harinero” tocó el cielo de Valencia.
La apuesta desmelenada de Enrique Ponce en Sevilla. Figurón del toreo que tira la moneda al aire. Precisamente por eso, figurón. También en Sevilla, el zambombazo indiscutible de Salvador Cortés. Rotundo, vibrante y muy puro. Cuatro orejas en La Maestranza son un sueño cumplido.
La doble puerta grande consecutiva de César Jiménez, a quien se niega por sistema, y se le pone sordina por no se sabe qué pecados. Incluso contra la evidencia de dos portazos de tal calibre. Será porque es tan fácil que otros lo consiguen todas las temporadas. Dos puertas grandes en Madrid, ¡casi ná!
A El Juli se la negaron, pero realizó la faena de San Isidro. Redonda, ligada, honda. De limpísimo trazo a un bravo toro de Ana María Bohórquez. Faena para el recuerdo entre las muchas de este año.
Talavante cambió su vida e ilusionó a la afición con su toreo suave y acariciante, pero lo que parecía su gran capital (la evocación a José Tomás) puede ser su cruz. Odiosas comparaciones.
Ferrera resucitó una vez más. En un año extraño en los despachos, se aferró al ruedo, al toro. Su gran explosión llegó en Pamplona, dos cornadas y el rabo de un Victorino. El espectacular indulto de Albacete revalorizó su vuelta a las mejores ferias. Otro de los ungidos por su propia sangre ha sido López Chaves, en una gran temporada y venido arriba en las grandes plazas. El colofón de Zaragoza resume la épica de su valor y la pureza de su toreo.
De los más jóvenes, el gran impacto ha sido el de José Manuel Mas en Las Ventas, que no hizo sino confirmar lo de Vistalegre de hace casi un año. Mas es más, ¿recuerdan?
No quisiera olvidarme de una de las grandes noticias del año. Manzanares y su ritmo, su cadencia. La belleza de un toreo inmortal, ahora sí, con un torero comprometido.
Y sin complejos, el indulto de muchos toros bravos. El triunfo de la bravura sobre la muerte. Zalduendo, Valdefresno...
Y de Sebastián Castella, ¿qué? Pues que ya es figura del toreo, de Motril a Lima, donde le vimos hace muy poco, enviando mensajes a todo el mundo. Más cerca, más despacio que nadie. Intratable. Castella está feliz en la gloria porque sabe que ésta no hay que desearla: hay que merecerla.