El papel de los antiguos caminos rurales en el desarrollo sostenible de candeleda Justificación de la importancia que tiene su recuperación y utilización dentro del Plan para el Desarrollo Sostenible de Candeleda, como recursos generadores de riqueza y de bienestar social
Los caminos rurales son para un pueblo como las arterias y las venas que recorren un organismo vivo y en continua evolución. Los caminos han sido para los pueblos infraestructuras vitales para que en determinados momentos de su historia pudieran desarrollarse y crecer, tanto social como económicamente.
Los caminos rurales son para un pueblo como las arterias y las venas
que recorren un organismo vivo y en continua evolución. Los caminos han sido
para los pueblos infraestructuras vitales para que en determinados momentos
de su historia pudieran desarrollarse y crecer, tanto social como económicamente.
Hace ya muchos años, cuando las carreteras tal y como hoy las conocemos no
existían, los caminos rurales eran las infraestructuras básicas que hacían
posible el desplazamiento entre unas localidades y otras y la intercomunicación
entre sus habitantes. En lo que a Candeleda se refiere los caminos de Póyales,
Arenas, Madrigal y Navalcan, entre otros, permitían a los candeledanos acceder
a otros mercados con el fin de vender los productos autóctonos (pimentón, higos,
castañas, cabritos, etc), haciendo posible al mismo tiempo la entrada en Candeleda
de los productos y artículos no autóctonos necesarios para la vida diaria sus
habitantes, así como el intercambio cultural con otras localidades y formas
de pensar y hacer.

Los caminos hicieron posible en otras épocas la
intercomunicación y el intercambio comercial y cultural
Seria prolijo el hecho de enumerar ahora el papel determinante que los caminos
rurales han jugado en el desarrollo de Candeleda, pero si es necesario poner
de manifiesto la importancia que para su desarrollo futuro atesoran. Contemplados
como elementos imprescindibles, si se quiere lograr un desarrollo
sostenible, tanto medioambiental como socialmente, los caminos rurales candeledanos
aglutinan parte de la historia de Candeleda, pero al mismo tiempo son parte
de las vivencias personales de cada uno de sus habitantes, sobre todo de aquellos
candeledanos y candeledanas que hoy rondan los setenta o más años. Muchos de
ellos y algunas de ellas, eran otros tiempos, utilizaron dichos caminos durante
su juventud para ir a las fiestas de los pueblos vecinos, para ir a ver a alguna
moza, para llevar el ganado a la feria, para visitar a algunos familiares y
amigos, etc.
Pero hoy día el abandono, la desidia, la falta de valoración
del patrimonio natural y etnológico, y sobre todo el no contemplarlos
como posibles fuentes de ingresos, entre otras razones, han hecho que la
mayoría de aquellos caminos que en otros tiempos fueron herramientas básicas
para el desarrollo y el crecimiento de Candeleda , hoy se encuentren abandonados,
cortados con alambradas y porteras, intransitables para las personas y en
algunos casos hasta para los animales, y que sus fuentes que en otros tiempos
permitían a los que los transitaban mitigar la sed y el calor, en la mayoría
de los casos hayan desaparecido, o no se puedan utilizar.

Antiguo camino de Navalcán, cortado por una
portera que impide transitar por el mismo
Pero, si es verdad que los tiempos han cambiado desde aquellas días en que
los candeledanos y candeledanas, a lomos de caballerías, andando, o en algunos
casos en bicicleta (como aquellos que iban a trabajar en los años 40 en la construcción
de la Presa del Rosarito utilizando para llegar al tajo los caminos rurales
que atravesaban la finca de Postoloboso), no es menos cierto que las
bases sobre las que Candeleda ha de asentar su proceso de desarrollo también
han variado radicalmente, no solo en relación con aquellos tiempos en que los
caminos rurales constituían las principales arterias de comunicación, sino también
con épocas más recientes, en las que ya existían las carreteras y la agricultura
era la principal fuente de generación de ingresos económicos para la casi totalidad
de los candeledanos y candeledanas.
Hoy en día corren nuevos tiempos y la creación de riqueza se basa en lo que
se conoce como Desarrollo Sostenible, un modelo de desarrollo que en
lo que respecta al medio rural del que Candeleda forma parte, se asienta en
la pluriactividad y la diversificación de las distintas actividades generadoras
de ingresos económicos y de bienestar social. La recuperación de los caminos
rurales, de todos los caminos rurales, de los grandes y de los pequeños,
de aquellos que permitían comunicarse con otras localidades y de aquellos otros
que conectaban una fincas con otras haciendo posibles el acceso a las mismas
y el desarrollo de las labores agrícolas, harían posible la consecución de
dos objetivos prioritarios, uno la recuperación para el uso y disfrute,
tanto de los habitantes de Candeleda, como de los visitantes y turistas, de
un suelo que es de titularidad publica y por tanto propiedad de todos, y otro
la puesta en valor de los mismos como fuente generadora de riqueza para
el Territorio.
Un modelo de desarrollo como el de Candeleda basado en la interacción de todos
sus recursos patrimoniales (naturales, etnográficos, arquitectónicos, etc),
necesita ineludiblemente disponer de los caminos públicos para
poder ofertar a los visitantes y turistas actividades basadas en el contacto
con la naturaleza y en el conocimiento de las peculiaridades culturales que
la han dotado de una idiosincrasia propia y diferente, actividades basadas
en el senderismo y el recorrido de rutas temáticas al efecto.
Por todo ello, es necesario e imprescindible acometer acciones dirigidas
a recuperar y abrir al uso publico aquellos caminos rurales candeledanos que
se encuentran cerrados, y que son muchos, adecentándolos y adaptándolos,
al igual que aquellos otros que estando abiertos se encuentran intransitables,
para transformarlos en recursos generadores de riqueza, corrigiendo la situación
actual en la que priman dos situaciones paralelas y negativas para el conjunto
de la sociedad candeledana, una la socialización de los costes al no poder disponer
el conjunto de la sociedad candeledana de unos recursos que le son propios y
necesarios para su desarrollo, y otra la privatización de los beneficios al
acapararse su uso en bastantes ocasiones para uso y beneficio particular.
Arcadio Blázquez Portal de Candeleda en Internet
Publicado el: 2004-09-04 (447 Lecturas) [ Volver Atrás ] |